Playas que serán tus destinos de ensueño

Es hora de darte un capricho, y empezar a pensar a qué playa te gustaría ir de viaje, sea o no posible en estos momentos por diversos motivos. Soñar es gratis, así que echa un vistazo en esta lista de las mejores playas del mundo, elige tu destino soñado, y empieza a planificarlo, con tiempo y con todo lujo de detalles:

  • Amed, Bali: La isla más cautivadora de Indonesia, la hermosa Bali, alberga numerosas playas. Pero Amed, en la costa noreste, no solo es hermosa desde arriba, cuenta con mucha belleza en el fondo del océano debajo. Sumérgete en el mar translúcido, y encontrarás corales prósperos con bancos de peces de colores brillantes, tortugas marinas y otras especies de vida marina. Incluso hay un naufragio para explorar.
  • Da Nang, Vietnam: A mitad de camino por la costa de Vietnam, Da Nang (también llamado Danang) tiene algunas de las playas más bellas del país. Aquí, encontrará 28 kilómetros de playas de arena blanca, océano azul y jungla verde oscuro que se combinan en un telón de fondo visualmente impresionante. 
  • Polihale Beach, Kauai, Hawaii: En el extremo occidental de la escarpada costa de Na Pali en Kauai, Polihale Beach es el lugar perfecto para un romántico picnic al atardecer. Corriendo por 17 millas, la amplia playa de arena blanca, protegida por el Parque Estatal Polihale, es la más larga de Hawai.
  • Tulum, Mexico: En la Riviera Maya, a unas dos horas en auto del caos que es Cancún , Tulum cuenta con una hermosa playa de arena blanca; agua turquesa clara; y un telón de fondo de antiguas ruinas mayas, que es lo que lo distingue de otras playas en México.
  • Shipwreck Beach, Zakynthos, Grecia: Ubicada en una ensenada en forma de media luna, rodeada de imponentes acantilados que se extienden hacia afuera en el brillante mar azul donde encontrarás cuevas marinas, la playa está compuesta de finos guijarros blancos y es realmente un trabajo impresionante de la naturaleza.
  • Whitehaven Beach, Queensland, Australia: Whitehaven Beach es una belleza en una isla frente a la costa de Queensland, al borde de la Gran Barrera de Coral en Australia. Accesible solo en bote, hidroavión o helicóptero, sirve hasta siete kilómetros de reluciente arena blanca de sílice respaldada por agua turquesa.
  • Camps Bay Beach, Ciudad del Cabo, Sudáfrica: A solo 10 minutos en coche del centro de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, Camps Bay Beach es simplemente impresionante cuando se trata de paisajes. El agua aquí es de la variedad veteada de turquesa y esmeralda, respaldada por azules más oscuros y dependiente de las estaciones, pero es engañosamente fría. 

El auge de los destinos asiáticos

En España hemos contraído en los últimos años lo que a mí me gusta llamar el síndrome de “Willy Fogg”; esto es, pasar de gustarnos las playas nacionales, donde íbamos cada fin de semana veraniego haciendo kilómetros y kilómetros con nuestros utilitarios y llevando la nevera llena de tinto y filetes empanados, a elegir para nuestros viajes lugares exóticos de los que sólo habíamos oído hablar en la tele o habíamos leído en libros. No es una crítica, siempre es saludable tener inquietudes y querer conocer otros lugares; lo único es que hemos pasado de un extremo a otro del planeta en un abrir y cerrar de ojos.

Y la palma de esta ansia por conocer nuevos lugares se la lleva, sin duda alguna, los países asiáticos. Parece que nos hemos hartado de lugares avanzados como EEUU y Australia, y de las culturas hermanas de latinoamérica, y ahora queremos conocer de verdad lugares cuyas costumbres se nos hacen distintas y extrañas, pero no sólo eso: sentimos inquietud hacia todo aquello que entraña cierto peligro, no nos engañemos, porque aunque somos continentes hermanos y unidos geográficamente, Asia es algo así como el gran desconocido; todos hemos oído hablar de sus bellos lugares, pero en realidad nadie que no haya estado allí sabe con seguridad lo que nos podemos encontrar.

Ya sabemos que las costas asiáticas son algo distintas a las que conocemos de aquí, pero ¿cuáles serían las mejores playas asiáticas? Bueno, hay diversas opiniones, pero como diría un colega mío muy sabio, más que la geografía, habría que tener en cuenta otros factores para dilucidarlo. Este chacal es uno de esos intrépidos viajeros que, con un buen fajo de billetes en el bolsillo gracias a la posición privilegiada de su familia, y sin otras responsabilidades que cuidar de sí mismo, se dedicó hace unos años a viajar por toda Asia, y parece ser que conocer palmo a palmo cada una de sus playas se ha convertido en uno de sus objetivos vitales, que por ahora está más que dispuesto a cumplir.

Dice Pancho, mi amigo en cuestión, que él ha llegado a la conclusión de que los mejores sitios de costa en los países de Oriente se descubren si te fijas dónde van a bañarse las asiaticas maduras. ¿Y por qué, te preguntarás? Bueno, según mi amigo, al que desde hace tiempo le van las mujeres de cierta edad y a lo mejor tiene su entendimiento un poco distorsionado por esta cuestión, es porque estas señoras mayores han empezado a copiar ciertas cosas de las occidentales, como por ejemplo, el pensar que no son unas viejas por haber cumplido los cuarenta, y sentir que, justo ahora, comienza una segunda juventud. Bueno, las maduritas europeas y yanquis desde luego siguen esto a rajatabla, ya sea a sabiendas o simplemente porque se dejan llevar; imagínate que las orientales hacen lo mismo, conociendo su perseverancia, ¿quién controlaría eso?

Realmente, a mí no me parecen demasiado atractivas las mujeres asiáticas, y ciertamente menos cuantos más años van cumpliendo, aunque por supuesto hay excepciones. Pero también sé que sería bajo el prisma que lo mirase, y si Pancho dice que merece la pena echar un vistazo, yo estoy dispuesto a hacerlo. Me cuenta que estas señoras van a la playa como si fuera un escaparate, ya no para disfrutar del mar y la arena ellas y sus hijos o nietos, sino para comparar su físico con las demás, mostrar sus mayores atractivos, y demostrar que siguen siendo guapas y deseables a pesar de los años. En realidad, es cierto que esa es la mentalidad de la mayoría de nuestras maduras en este lado del mundo, ¿y la verdad?, es que tienen razón.

Para el próximo vieja de mi colega el viajero estoy pensando en apuntarme yo, y comprobar lo que me estoy perdiendo en materia de féminas por aquellos lares. Quién sabe, quizá descubra cosas que no conozco, y abriendo mi mente encuentre nuevos disfrutes en mirar a todas aquellas mujeres con otros ojos (aunque con disimulo, que maridos celosos hay en todo el mundo, jeje…).

Lugares de costa, los reyes de las vacaciones

Tradicionalmente, para los españoles el irse a la playa ha sido sinónimo de la buena vida, de darse un homenaje una vez al año en aquellas interminables caravanas que nos llevaban a la costa en el descanso laboral veraniego, de cambiar de aires para todos aquellos (la gran mayoría) que vivían en el interior y sólo se daban el lujo de ver el mar durante algunos días  por vez anual… Por supuesto, no todos podían irse de vacaciones, ni todos lo podían hacer viajando a un lugar con playa; por eso, cuando todos empezamos a poder hacerlo, fue como poner al alcance de cualquiera lo que antes había sido un lujo, ¡y mira que sentaba bien!

Pero gracias que el nivel de vida ha subido para todos nosotros, ahora podemos decir que un viaje a la playa ya no es algo tan extraordinario, y además, tampoco es ya algo exclusivo del verano. No necesitamos ya ningún motivo en especial para visitar la costa en cualquier época del año, y todos nos lo podemos permitir mas o menos sin tener que pasarnos todo un año ahorrando para ello, pues todo lo que tiene que ver con los destinos de playa más o menos asequible para la gran mayoría de la población. Entonces, ¿ha acabado la época dorada de las vacaciones costeras?

Por suerte, los españoles somos gente de costumbres, y en un país donde el turismo mueve gran parte de la economía, no hemos acabado de sentir atracción por el mar y por lo que la playa evoca en nosotros en lo que se refiere al tiempo libre. Y es algo bueno, porque España tiene kilómetros y kilómetros de costa, y de tan diferentes características, que la lista de actividades que se puede realizar en ellas, aparte de las normales como pasear, bañarse y tomar el sol, puede ser interminable. Además, también destacan por su belleza natural, y muchas de ellas alcanzan las mayores calificaciones en calidad, cosa importante de cara a nuestra proyección internacional. Por todo esto, es imposible evitar el influjo que el mar y la arena tienen en nosotros, siempre evocando en nosotros los mejores recuerdos.

Por supuesto que España no es el único país con buenas playas, ni los españoles los únicos que consideran el sumum de unas buenas vacaciones el mojarse los pies en el mar. Cosas curiosas, historias increíbles y bellos paisajes pueden descubrirse si a alguien le da por darse un paseo virtual por estos lugares de costa, que es justamente lo que intentaremos nosotros.